Consecuencias "catastróficas" si Moscú usa armas nucleares, advierte la Casa Blanca

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La administración Biden confirmó el domingo que Estados Unidos ha aumentado los mensajes de advertencia directos al Kremlin en los últimos meses y días.

Por Cuba Impacto

Estados Unidos ha pedido a Rusia a través de canales privados que ponga fin a su retórica sobre la amenaza nuclear en la guerra de Ucrania, un arma cuyo uso tendría, advierte Washington, consecuencias "catastróficas".

“Hemos sido muy claros con los rusos, en público y en privado, para que dejen de hablar de armas nucleares”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, Antony Blinken, en una entrevista con la transmisión de CBS News el domingo. “Es muy importante que Moscú nos escuche y sepa que las consecuencias serían horribles. Y hemos sido muy claros en esto”, dijo el secretario de Estado. “Cualquier uso de armas nucleares tendría efectos catastróficos para el país que las usa, por supuesto, pero también para muchos otros”.

Un poco antes, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca ya había advertido de las consecuencias "catastróficas" en caso de uso de armas nucleares por parte de Moscú. "Tenemos la capacidad de hablar directamente a un alto nivel (a los rusos), decirles claramente cuál es nuestro mensaje y escuchar el de ellos", dijo también Jake Sullivan en NBC. "Esto ha sucedido con frecuencia en los últimos meses, incluso ha sucedido en los últimos días", dijo, sin querer especificar la naturaleza exacta de los canales de comunicación utilizados, con el fin de "protegerlos".

"No lo hagas. No lo hagas. No lo hagas"

El miércoles, en un discurso televisado, Vladimir Putin aludió a la bomba atómica y dijo que estaba dispuesto a usar "todos los medios" de su arsenal contra Occidente, al que acusó de querer "destruir" a Rusia. "No es un farol", había asegurado también el presidente ruso.

Washington ya ha lanzado varias advertencias, con un vocabulario cada vez más duro, contra un posible uso de armas nucleares por parte de Moscú. Preguntado el 16 de septiembre, antes de que el presidente ruso agitara implícitamente esta amenaza, Joe Biden había enviado este mensaje: "No lo hagas. No lo hagas. No lo hagas. Cambiarías el rostro de la guerra de una manera que no se ve desde la Segunda Guerra Mundial". Había advertido que la respuesta estadounidense sería "consecuente", pero sin más detalles.

Rusia y Estados Unidos son las mayores potencias nucleares del mundo. La doctrina militar rusa permite el uso de armas nucleares tácticas en el campo de batalla para obligar a un enemigo a retirarse. El canciller ruso, Sergei Lavrov, invitado a una conferencia de prensa el sábado en Naciones Unidas para aclarar las declaraciones del presidente Putin, respondió que la doctrina de Moscú era "un documento público".

"No creo que esté mintiendo"

Pero la doctrina militar rusa también contempla la posibilidad de recurrir a ataques nucleares si se atacan territorios considerados propios por Moscú, como podría ser el caso próximamente de las regiones ucranianas en las que se llevan a cabo referéndums de anexión desde el viernes. Estos comicios, descritos como "simulacros" sin valor legal por Kiev y sus aliados occidentales, se están llevando a cabo en las regiones de Donetsk y Lugansk, que forman la cuenca minera de Donbass, en el este de Ucrania, así como en las áreas ocupadas de Kherson y Zaporizhia, en el sur del país.

Por su parte, el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, dijo en CBS que se toma muy en serio las amenazas de su homólogo ruso, basándose en los ataques que acusa a Moscú de haber cometido cerca de la central nuclear de Zaporizhia, la mayor de Europa. “Así que quiere asustar a todo el mundo”, argumentó el presidente ucraniano. “Estos son los primeros pasos de su chantaje nuclear. No creo que esté mintiendo".

Las armas nucleares se han utilizado dos veces en la historia, en 1945 cuando Estados Unidos destruyó las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, matando a más de 200.000 personas. El Japón imperial se había rendido días después, poniendo fin a la Segunda Guerra Mundial.