Jubilados y enfermos convocados: Rusia admite "errores" durante la movilización

Cuba-Impacto

Se ha ordenado a padres de familias numerosas, personas enfermas o estudiantes, que se unan al ejército ruso, a veces bajo amenaza de enjuiciamiento.

Por Cuba Impacto

Las autoridades rusas se han comprometido a corregir los "errores" cometidos en la movilización decretada por el presidente Vladimir Putin, después de que la convocatoria de personas supuestamente exentas provocara una protesta.

“Casos impropios de movilización”

Al anunciar el miércoles esta movilización “parcial” de reservistas para ir a Ucrania, Vladimir Putin enfatizó que solo se convocaría a personas con experiencia militar o habilidades “relevantes”. Pero varios casos de personas mayores de edad para combatir, enfermas o exentas, han provocado indignación en las redes sociales, generando vergüenza y preocupación por parte de las autoridades.

En la región suroccidental de Volgogrado, un militar retirado de 63 años con graves problemas de diabetes y cerebrales fue despedido del centro de formación al que había sido convocado, según las autoridades.

En la misma región, el director de una pequeña escuela rural, Alexandre Faltine, de 58 años, recibió una orden de movilización cuando no había servido en el ejército. Tras la publicación de un video de su hija en las redes sociales, donde fue ampliamente compartido, pudo regresar a casa.

En una admisión inusual de disfunción, la presidenta de la cámara alta del parlamento, Valentina Matvienko, reprendió secamente a las autoridades regionales que supervisan la movilización. “Los casos de movilizaciones indebidas (…) dan lugar a acaloradas discusiones en la sociedad y en las redes sociales”, lamentó en un comunicado publicado en Telegram. “Algunas personas parecen pensar que es más importante presentar su informe rápido que cumplir correctamente una misión importante para el Estado. Tales excesos son absolutamente inaceptables”, agregó.

"Comprender la confianza"

Estos excesos son un nuevo ejemplo de las dificultades organizativas que han acompañado desde el principio la ofensiva de Rusia contra Ucrania. El sábado, el Ministerio de Defensa anunció el reemplazo del oficial de mayor rango a cargo de la logística por el general Mikhail Mizintsev, un peso pesado en el estado mayor. Si bien las autoridades presentan como casos aislados la movilización de personas supuestamente exentas, sus declaraciones expresan una forma de preocupación ante la reacción de indignación de parte de la población.

El sábado, el presidente del Consejo de Derechos Humanos del Kremlin, Valery Fadeyev, instó al ministro de Defensa, Sergei Shugu, a "resolver urgentemente los problemas" surgidos desde el inicio de la movilización para no "socavar la confianza de la población". Citó los ejemplos de 70 padres de familia numerosa movilizados en la república rusa de Buriatia, en Siberia Oriental, así como de enfermeras y comadronas sin experiencia militar en la región de Sverdlovsk (Urales) que fueron convocadas "bajo amenaza de acciones legales" si se negaban. Valery Fadeyev también criticó a quienes "reparten órdenes de movilización a las dos de la mañana, como si pensaran que todos somos (desertores)". Este método crea "descontento", advirtió.

Orden de marcha recibida bajo custodia policial

Ante esta situación, los gobernadores de las regiones de Vladimir, cerca de Moscú, y Leningrado (noroeste) prometieron que los movilizados “por error” regresarían a casa. El gobernador de Leningrado, Alexander Drozdenko, pidió el domingo a los jefes de los distritos de su región que “tomen personalmente en la mano las solicitudes de los habitantes y se ocupen de cada expediente”. Varios estudiantes también afirmaron haber sido citados cuando las autoridades les habían prometido que serían eximidos.

El sábado por la noche, Vladimir Putin firmó un decreto que prevé una exención para quienes estudian en universidades o escuelas vocacionales estatales. Otra situación controvertida se refiere al caso de los manifestantes contra la ofensiva en Ucrania que recibieron una orden de movilización estando bajo custodia policial. Allí, el Kremlin indicó que no vio nada “ilegal”.