Japón: Un nuevo juicio para el condenado a muerte más antiguo del mundo

El ex boxeador Iwao Hakamada, de 87 años, condenado en 1968 por un cuádruple asesinato, tendrá derecho a una revisión de su juicio.

Por Cuba Impacto

Un tribunal japonés ordenó este lunes una revisión del juicio de un hombre de 87 años que se cree que es el condenado a muerte con más años de servicio en el mundo, casi 60 años después de que fuera declarado culpable de asesinato. 

Los abogados de Iwao Hakamada salieron el lunes del Tribunal Superior de Tokio después de una breve audiencia, ondeando pancartas exigiendo un nuevo juicio, mientras sus partidarios gritaban: "Liberen a Hakamada ahora". "He estado esperando este día durante 57 años y ha llegado", dijo Hideko, la hermana y principal partidaria de Hakamada.

Este japonés pasó más de cuatro décadas en el corredor de la muerte tras su condena a muerte en 1968 por el cuádruple asesinato de su jefe y tres miembros de su familia. Hakamada había confesado el crimen después de semanas de interrogatorios en detención, antes de retractarse. Desde entonces ha mantenido su inocencia, pero la sentencia fue confirmada en 1980.

Nuevo giro

Este ex boxeador quedó en libertad en 2014, habiendo admitido un tribunal las dudas sobre su culpabilidad a partir de las pruebas de ADN practicadas a ropa ensangrentada, pieza central de la acusación, y habiendo decidido ofrecerle un nuevo juicio. Pero en 2018, un nuevo giro: en apelación de la fiscalía, el Tribunal Superior de Tokio cuestionó la confiabilidad de las pruebas de ADN y canceló la decisión de 2014.

El Tribunal Supremo de Japón anuló entonces la decisión que impedía que Hakamada fuera juzgado de nuevo a finales de 2020 en un intento de conseguir su absolución, noticia que su hermana Hideko acogió como un "regalo de Navidad".

Sus familiares destacan las cicatrices psicológicas que le han dejado más de cuatro décadas en una celda, para temer cada día su ejecución en la horca.

En los últimos años, las solicitudes de nuevos juicios han aumentado en el archipiélago japonés, debido a cambios en el sistema de justicia, incluida la implementación de jurados populares para delitos graves y el hecho de que los fiscales deben presentar pruebas físicas a la defensa. Este no fue el caso en el pasado y resultó en confesiones a la evidencia. 

Japón es, junto con Estados Unidos, uno de los últimos países industrializados y democráticos que aún recurre a la pena de muerte, a la que la opinión pública japonesa es mayoritariamente favorable.

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