Golfo de México: Es vital pero costoso tapar los 14.000 pozos de petróleo inactivos

Los pozos petroleros estadounidenses en desuso en el Golfo de México representan un riesgo para la naturaleza. De ahí la importancia de “descuartizarlos”, a pesar de un precio de 30 mil millones de dólares.

Por Cuba Impacto

Taponar pozos de petróleo inactivos en aguas estadounidenses del Golfo de México costaría más de 30.000 millones de dólares, pero sería mucho menos costoso si se centrara en los que están más cerca de la costa y que corren un mayor riesgo ambiental, según un estudio publicado el lunes.

Investigadores afincados en Estados Unidos han contabilizado, en este artículo publicado en la revista "Nature Energy", 14.000 pozos que ya no producen hidrocarburos, pero que aún no han sido taponados. En esta zona se han perforado un total de 82.000 pozos, de los cuales 64.000 han sido taponados de forma permanente. Se encuentran frente a las costas de los Estados Unidos, en aguas federales o bajo la jurisdicción de los estados de Alabama, Luisiana o Texas.

Los pozos inactivos normalmente deben taparse con cemento para evitar fugas de hidrocarburos u otras sustancias. Los riesgos para el medio ambiente son tanto mayores cuanto más cerca están de la costa: un derrame de petróleo causa más daños allí y es más probable que el metano, un poderoso gas de efecto invernadero, llegue a la superficie en aguas poco profundas.

Siete mil millones para los pozos más cercanos, treinta mil millones en total

En 2010, la explosión de una plataforma petrolera británica BP en el Golfo de México mató a once personas y provocó una contaminación sin precedentes de las costas. Una fuga de un pozo inactivo sería más bien "pequeña y regular" en comparación, señalan los autores, aunque los impactos ecológicos pueden mostrar "similitudes". “Estimamos el costo futuro de la obstrucción en el Golfo de México en más de $ 30 mil millones”, calcularon los científicos.

Sin embargo, el cierre de pozos ubicados en aguas poco profundas costaría "mucho menos", mientras que "plantean mayores riesgos ambientales". Para los 13.000 pozos cerca de la costa, costaría unos siete mil millones de dólares. Es con la inclusión de los 1.000 pozos de aguas profundas que subiría la factura, por su complejidad y la dificultad de las operaciones submarinas.

Los “supermajors” pueden permitirse el atasco

“Se vuelve mucho más costoso tapar los pozos cuanto más lejos de la costa y más profundo, con un beneficio potencial que se reduce, porque los riesgos ambientales son menores”, resume Gregory Upton, de la Universidad de Luisiana, coautor del estudio. “La implicación, en términos de política pública, es que, por lo tanto, sería mejor centrarse en aquellos que se encuentran en aguas poco profundas y cerca de la costa”.

Los autores señalan que la gran mayoría de los pozos aún no taponados en aguas federales fueron operados, en algún momento, por un "supermajor", uno de los gigantes del sector (Chevron, Shell, ExxonMobil, ConocoPhillips, BP, TotalEnergies y Eni). Estas son, por lo tanto, empresas que tendrán los medios para pagar los costos de la obstrucción, señalan.

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