Italia: Meloni acusada de querer hacerse con el control del panorama audiovisual

El jefe de Rai anunció su renuncia el lunes y se espera que lo sigan dos directores de ópera. Los opositores a Giorgia Meloni lo ven como una toma de control del servicio público de la cultura por parte del gobierno ultraconservador.

Por Cuba Impacto

En virtud de un vasto juego de sillas musicales, el gobierno de Meloni, el más derechista del país desde la Segunda Guerra Mundial, busca colocar a personas de confianza al frente de la radiotelevisión estatal y de instituciones públicas de prestigio. Último trofeo hasta la fecha, el de Carlo Fuortes, director general de la Rai. Este último justificó su salida por la presión que le ejercieron sus autoridades de control.

En una carta al Ministerio de Economía y Hacienda del que depende, Fuortes dice que rechaza cambios de línea editorial y de programación que no “considera del interés de la Rai”. Designado por el anterior gobierno de Mario Draghi, subraya que “desde principios de 2023 hay un conflicto político que atañe a mi posición y a mi persona y que debilita a Rai”.

Directores de la Ópera de Nápoles y La Scala en la mira

Fratelli d'Italia (FDI), el partido de extrema derecha de Meloni, tomó la policía audiovisual contra Fuortes en septiembre de 2022, denunciando la presencia en antena del filósofo francés Bernard-Henri Lévy. Había fustigado a la derecha italiana pero sin debate contradictorio, mientras que la campaña electoral iba a terminar unos días después. Antes de llegar a Rai, Fuortes era el director del Teatro de la Ópera de Roma y, según los informes, el gobierno está considerando otorgarle un armario dorado al darle la dirección de la Ópera de Nápoles.

Sin embargo, el jueves, un Consejo de Ministros adoptó varias decisiones, entre ellas una medida inmediatamente bautizada por los medios como "el artículo Fuortes": esta decisión obliga a todos los directores de teatros líricos mayores de 70 años a dejar su cargo a más tardar el 10 de junio. Stéphane Lissner, el director francés de la Ópera de Nápoles, se encuentra en esta situación y su marcha debería permitir la reubicación de Fuortes.

Sin embargo, según fuentes de su entorno citadas el lunes por el diario "La Repubblica", no debería postularse para este puesto. Según este mismo decreto, Dominique Meyer, al frente de La Scala de Milán, también alcanzaría el límite de edad en 2025. Preguntados por AFP, Lissner y Meyer no quisieron reaccionar de inmediato. Para el jefe de uno de los partidos de la izquierda italiana, Nicola Fratoianni, "con la renuncia de Fuortes comienzan las maniobras para el control total de la radiodifusión pública".

0/Post a Comment/Comments